
Diana Orjuela García
Especialista Ambiental

Diana Orjuela García
Especialista Ambiental
Cuando hablamos de sostenibilidad en proyectos de infraestructura, es frecuente asociarla con mayores exigencias, requisitos y costos adicionales. Sin embargo, su alcance es más amplio. La evolución de este concepto en Colombia, particularmente a partir de instrumentos como el CONPES 4060, plantea la necesidad de incorporar desde etapas tempranas, variables que permitan anticipar riesgos, entender las condiciones del territorio y orientar las decisiones de ingeniería con una visión a largo plazo.
Durante años, la gestión ambiental se concentró principalmente en el cumplimiento legal, la identificación de impactos y la definición de medidas de manejo. Estas acciones continúan siendo indispensables, pero hoy deben complementarse con una lectura más integral de los factores ambientales, sociales, climáticos y económicos que pueden incidir en la viabilidad, operación y desempeño de la infraestructura.
Del cumplimiento a la gestión del riesgo
Esta evolución responde también a una realidad cada vez más evidente: las condiciones del entorno pueden tener efectos directos sobre la funcionalidad y el costo de los proyectos. En Colombia, el fenómeno de La Niña 2010–2011 permite dimensionar esa relación. Según el informe “Valoración de daños y pérdidas: Ola invernal en Colombia 2010–2011”, elaborado por CEPAL, DNP y BID, el país registró daños cercanos a $11.2 billones, de los cuales aproximadamente $4.3 billones correspondieron a infraestructura y $3.4 billones al sector transporte.
Más que una referencia a un evento específico, estas cifras muestran por qué los riesgos climáticos deben formar parte de las decisiones de infraestructura desde etapas tempranas. Cuando no se consideran oportunamente, pueden traducirse en daños físicos, interrupciones del servicio, mayores costos de recuperación y pérdida de funcionalidad.
Incorporar criterios de sostenibilidad (integrando variables ambientales, sociales, técnicas y económicas) desde la estructuración ayuda a: identificar restricciones antes de que condicionen el proyecto, comparar alternativas con más información y reducir la exposición a riesgos que posteriormente podrían derivar en rediseños, retrasos o mayores costos.
Infraestructura sostenible desde la estructuración
Desde C & M Consultores hemos aplicado esta visión en diferentes proyectos de infraestructura, donde las condiciones del entorno han formado parte de las decisiones técnicas, como por ejemplo el corredor vial Estanquillo–Popayán, donde se incorporaron los Lineamientos de Infraestructura Verde Vial mediante túneles, puentes y pasos de fauna orientados a conservar coberturas vegetales, conectividad ecológica y servicios ecosistémicos.
En el modo aeroportuario, esta misma lógica ha permitido evaluar las soluciones de ingeniería a partir de las particularidades de cada territorio. En el Aeropuerto de Florencia, el análisis de alternativas consideró áreas de alta sensibilidad ambiental y la dinámica hídrica durante el desarrollo de los estudios y diseños. En el Aeropuerto Juan José Rondón de Paipa, la identificación de áreas protegidas y manantiales permitió anticipar posibles restricciones para la viabilidad ambiental futura del proyecto.
Aunque corresponden a contextos diferentes, estos casos comparten un mismo principio: incorporar las variables ambientales y sociales antes de definir completamente una solución permite que las condiciones del territorio no sean únicamente aspectos que deban gestionarse después, sino información que contribuya a orientar la estructuración de un proyecto.
¿Dónde está el valor de la sostenibilidad?
Aunque algunas estrategias pueden implicar mayores inversiones iniciales, su valor debe analizarse a lo largo del ciclo de vida del proyecto. Reducir consumos, evitar rediseños, disminuir interrupciones o anticipar conflictos puede traducirse en menores costos y una operación más eficiente.
La sostenibilidad también puede ampliar las posibilidades de acceso a financiación verde o climática y fortalecer la capacidad del proyecto para responder a condiciones futuras. Así, más que un costo adicional, se convierte en un criterio para proteger su desempeño y viabilidad en el tiempo.
Infraestructura pensada para largo plazo
La gestión ambiental y social continúa siendo fundamental, pero el desafío actual exige ir más allá del cumplimiento. Incorporar estas variables desde la estructuración, estudios y diseños permite reconocer condiciones que posteriormente pueden incidir en la operación, el mantenimiento y la capacidad de la infraestructura para responder a escenarios cambiantes.
Para C & M Consultores, avanzar hacia una infraestructura sostenible implica articular las decisiones de ingeniería con las condiciones reales del territorio y con los riesgos que pueden transformarse a lo largo de su vida útil. El reto consiste en desarrollar soluciones resilientes, eficientes y adaptables, capaces de mantener su desempeño en el tiempo.
Referencias
Banco Interamericano de Desarrollo. ¿Qué es la infraestructura sostenible? Un marco para orientar la sostenibilidad a lo largo del ciclo de vida del proyecto.
Comisión Económica para América Latina y el Caribe. Valoración de daños y pérdidas: Ola invernal en Colombia 2010–2011
Departamento Nacional de Planeación. Política para el desarrollo de proyectos de infraestructura de transporte sostenible: Quinta generación de concesiones bajo el esquema de asociación público privada – Concesiones del Bicentenario
International Finance Corporation. Linking finance and sustainability to enable infrastructure investment in emerging markets.
Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible & Ministerio de Transporte. Lineamientos de infraestructura verde vial para Colombia.


