
Johana Farfán
Asociada Legal

Johana Farfán
Asociada Legal
Hablar de RegioTram de Occidente es acercarnos a uno de los proyectos de movilidad férrea más relevantes para Bogotá y Cundinamarca en las últimas décadas. Su alcance contractual refleja esa dimensión: no se trata únicamente de construir infraestructura, sino de desarrollar integralmente un sistema ferroviario que comprende financiación, estudios y diseños, gestión social y ambiental, obras de construcción, intersecciones especiales, adecuación y reparación de desvíos; así como la instalación, suministro, pruebas, puesta en marcha, operación, mantenimiento y reversión del material rodante, junto con la prestación del servicio público de transporte férreo de pasajeros y su recaudo.
El alcance territorial del RegioTram de Occidente
Uno de los datos que más sorprende a quienes apenas se acercan al proyecto es su alcance territorial. Desde su concepción, RegioTram de Occidente fue estructurado para conectar los municipios de Facatativá, Madrid, Mosquera y Funza con Bogotá D.C., con el propósito de mejorar la movilidad de los ciudadanos entre estos territorios mediante un sistema de transporte público eficiente.
Su trazado contempla una longitud total de 40,9 kilómetros en vía doble de ancho estándar (1.435 mm), de los cuales 25,5 kilómetros corresponden a la zona suburbana y 15,4 kilómetros a la zona urbana. Para acompañar este proceso, la Empresa Férrea Regional ha implementado la “Cultura Regio”, una iniciativa orientada a sensibilizar a la comunidad del área de influencia del proyecto.
Una apuesta de integración regional
El objetivo de esta obra va más allá de la construcción de un corredor férreo: busca aportar a una mejor conexión entre la capital y la Sabana Occidente, con efectos directos sobre tiempos de desplazamiento, acceso a oportunidades y articulación territorial. El propio marco institucional del proyecto reconoce que este tipo de iniciativas están orientadas a mejorar la movilidad regional como instrumento fundamental para el desarrollo de Cundinamarca, como lo ha señalado la Empresa Férrea Regional. (Avanzan obras del RegioTram de Occidente, el tren eléctrico que transformará la movilidad en Cundinamarca)
El desarrollo en el tiempo también habla de la dimensión del proyecto. El Contrato de Concesión No. 001 de 2020 fue suscrito el 7 de enero de 2020 y su acta de inicio se firmó el 24 de junio de 2020. Desde entonces, el proyecto ha avanzado en medio de desafíos técnicos, prediales, regulatorios y patrimoniales que han requerido ajustes contractuales para mantener su viabilidad.
Además, la ejecución de RegioTram ha traído consigo asuntos que no siempre son visibles para el público, pero que resultan determinantes para el éxito del proyecto: interferencias con redes, gestión predial, coordinación con autoridades, permisos, componentes urbanos y exigencias relacionadas con bienes de interés cultural en el área de influencia del corredor. Todo esto confirma que se trata de una infraestructura de alta complejidad, en la que convergen la ingeniería, el urbanismo, el patrimonio, la gestión institucional y la planeación territorial.
El papel de la Interventoría en el RegioTram de Occidente
El Consorcio Interventor RegioTram de Occidente, del cual hace parte C & M Consultores S.A.S., cumple un papel esencial y asume una labor que va mucho más allá de la revisión documental. Su función contractual abarca el control y la vigilancia técnica, operativa, administrativa, legal, financiera, contable, social, ambiental y comercial del Contrato de Concesión, así como la medición de indicadores, el cálculo de la retribución y la definición de acciones necesarias para el logro de los objetivos del proyecto.
En la práctica, esto significa que la interventoría actúa como un mecanismo integral de aseguramiento del proyecto. Su tarea incluye verificar el cumplimiento de las obligaciones del Concesionario, hacer seguimiento permanente a los aspectos técnicos, financieros, jurídicos y operativos, emitir conceptos, requerir información y alertar oportunamente sobre riesgos que puedan afectar la ejecución. Más que ejercer un control formal, su papel es contribuir a que el proyecto avance con trazabilidad, consistencia técnica y protección del interés público.
Después de 5 años desde la suscripción del Contrato de Concesión, RegioTram de Occidente sigue mostrando lo que representan los grandes proyectos públicos: visión de largo plazo, coordinación institucional, disciplina contractual y capacidad de adaptación frente a retos complejos. Su impacto no se mide solo en kilómetros, obras o sistemas, sino en su potencial para transformar la movilidad entre Bogotá y la región, y en la responsabilidad de todos los actores que intervienen para que ese objetivo se materialice de forma técnica, segura y sostenible.


